Angela Merkel, en un acto de su partido
Los ministros de Economía y Finanzas de la UE (Ecofin) se reunirán hoy en Bruselas, a partir de las 14:30 horas, para intentar pactar el nuevo Mecanismo único de supervisión financiera (MUS, según la última sigla acuñada). Aunque todavía no hay acuerdo y no se descarta un nuevo Ecofin la próxima semana, las negociaciones parecen a punto de resolver uno de los puntos más conflictivos: el número de entidades que pasarán a estar bajo la supervisión del MUS, el nuevo órgano de vigilancia que se creará en el seno del Banco Central Europeo y que asumirá las competencias de los supervisores nacionales (como el Banco de España).
Las últimas propuestas sobre la mesa, según las fuentes consultadas por CincoDías, establecen unos umbrales de volumen de activos (entre 30.000 millones de euros y 50.000 millones) y sobre presencia internacional de las entidades (que operen al menos en tres países de la zona euro). Ambos criterios dejarían fuera de la vigilancia del BCE a la inmensa mayoría del sector financiero alemán, una de las condiciones del Goierno de Angela Merkel para aceptar el nuevo mecanismo. La exclusión es tan general que se plantea la introducción de un tercer criterio para logra que al menos alguna entidad alemana quede bajo la vigilancia del BCE.
Se trata de fijar un mínimo de bancos que en cada país deberán estar bajo la supervision común. Y la cifra que se baraja es dos entidades, lo que cubriría al menos al Deutsche Bank y al Commerzbank.
En el caso de España, los primeros bancos que pasarán bajo supervisión del MUS serán los que han recibido ayudas del fondo de rescate de la zona euro. Y después, prácticamente todos los demás.
Reivindicación de España
La discusión está mucho más abierta, sin embargo, sobre otros aspectos del MUS. En concreto, el reparto de poder en la cúpula del MUS. España reclama que se garantice en ese órgano la presencia permanente de representantes de las principales economías de la zona euro, tomando en cuenta el peso de su sector financiero. El ministro de Economía, Luis de Guindos, no quiere que se repita lo ocurrido en Fráncfort, donde España ya no está en el Comité Ejecutivo del BCE que orienta la política monetaria de toda la zona euro.
Sigue abierto también el conflicto sobre la relación entre el MUS y el regulador bancario de la UE o Autoridad Bancaria Europea (ABE). Los países autoexcluidos de la zona euro como Reino Unido temen perder influencia en ese regulador, por lo que exigen una reforma del sistema de voto para garantizarse cierta capacidad de veto sobre las futuras normas.
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